Primer trimestre de embarazo

Primer trimestre de Embarazo: Todo lo que necesitas saber sobre el comienzo

En este primer trimestre tu cuerpo y mente van a experimentar muchos cambios aunque estos no sean visibles para los demás aún. La barriga aún puede tardar un tiempo en notarse pero tú sientes una gran cantidad de sintomatología que en muchos casos es difícil de gestionar y puede afectar a tu estado de ánimo.

Si quieres saber todo lo necesario para comprender y cuidar estas primeras 12 semanas de embarazo en este artículo lo encontrarás.

COMO CRECE TU BEBÉ

Aunque comencemos a contar el embarazo tras la última regla, en estos primeros 14 días no están embarazadas aún. La ovulación se produce en torno al día 14 si hablamos de un ciclo de 28 días y es a partir de esa segunda semana cuando se produce la fecundación. El óvulo y el espartozoide se unen para formar un cigoto, el cual viajará por la trompa durante 3-5 días  hasta llegar al útero.

Además el cigoto va dividiéndose formando más células, primero forma una bola sólida llamada mórula y después una esfera hueca llamada blastocito.

En torno a la semana 4 el blastocito se implanta en tu endometrio (capa que recubre el útero y nutre al embrión). En este momento, puede producirse un sangrado leve que cede en 2-3 días llamado sangrado de implantación, del que hablaremos después.

El blastocito tiene una capa interna que se convertirá en el embrión, y una capa externa que dará lugar a la bolsa y placenta.

A partir de las 5 semanas de gestación la mayoría de los órganos internos empiezan a formarse y el embrión se alarga comenzando a tener forma humana. En esta quinta semana el corazón comienza a bombear y comienzan a formarse el cerebro y medula espinal que seguirán madurando durante todo el embarazo. El resto de órganos se forman entre la semana 5 y 10 del embarazo.

En torno a la semana 8 se diferencian los brazos y las piernas, la cabecita crece rápidamente cambiando el aspecto del embrión. Los genitales comienzan a diferenciarse y podrán verse claramente por ecografía en el segundo trimestre.

La placenta empieza a formarse pero no completa su desarrollo hasta la semana 20. Esta segregará hormonas que mantendrán el embarazo y además nutrirá al bebé gracias al cordón umbilical que ya es visible en este momento.

COMO CAMBIA TU CUERPO

En el primer trimestre todo tu cuerpo está sufriendo un gran cambio aunque este no sea visible para los demás.

Los principales signos y  síntomas que tendrás son:

Ausencia de regla.

Cuando se produce la fecundación y empieza a desarrollarse un embarazo las hormonas segregadas por el embrión y placenta mandan la orden al ovario de no ovular, y por tanto este queda en reposo y no tendrás reglas.

Sangrado de implantación.

En torno a las 4 semanas de embarazo, o dos semanas tras la concepción el óvulo fecundado se implanta en el endometrio y eso puede producir un sangrado escaso durante unos días que muchas mujeres pueden confundir con su regla. Este sangrado apenas mancha la braguita y puede estar mezclado con flujo. Su color es amarronado y debe ceder en unos días sin provocar dolor(artículo sangrados del primer trimestre)

Molestias abdominales.

Son habituales las molestias en bajo abdomen “tipo regla” en las primeras semanas de embarazo. Estas son más acusadas en segundos embarazos, pero también pueden darse en el primero.

Pueden localizarse en la zona superior del pubis pero también puedes notarlas en un lateral, a nivel del ovario derecho o izquierdo.

Esta molestia localizada en un lateral está causada por el cuerpo lúteo, que es la “cicatriz” que queda en el ovario en el cual se ha producido la ovulación. Este cuerpo lúteo se encarga de segregar hormonas para que el embarazo avance hasta que se forma la placenta y ella se encarga de esta misión. En ese momento el cuerpo lúteo va desapareciendo y el ovario vuelve a su tamaño y estado normal desapareciendo esa molestia.

Otra causa de molestia es el estiramiento de los ligamentos  uterinos, estos sujetan el útero y tienen que estirarse mucho y muy rápido.

Estas molestias no deben impedirte seguir con tu vida, si lo hacen debes acudir a tu ginecólogo para valorar posibles problemas.

Descansa y bebe mucha agua para que tu útero este relajado y no se produzca una infección de orina que podría ocasionar contracciones dolorosas.

Aumento de las ganas de orinar

El volumen de sangre aumenta y por tanto los riñones la filtrarán formando más orina. Eso se traducirá en hacer pis muy a menudo incluso por las noches desde el inicio del embarazo. Conforme aumente el tamaño de tu bebé y útero,  este pesará y caerá sobre la vejiga reduciendo su capacidad. Y por tanto aumentará el número de micciones al día.

Náuseas y vómitos

Parece ser que la principal causante de está sintomatología tan íncomoda es la hormona gonadotropina coriónica o beta HCG.  Esta hormona está presente desde el inicio de embarazo y aumenta hasta la semana 12, para después desiminuir. Con su bajada los síntomas pueden mejorar, pero en otras ocasiones se prolongarán hasta el segundo o incluso el tercer trimestre. Es un síntoma bastante común, pero no todas las mujeres tienen que sufrirlo.

Hay estudios que sugieren un mejor pronóstico del embarazo en mujeres que presentaron nauseas y vómitos, pero su ausencia no es mala.

Aunque suelen ser más populares las náuseas matutinas pueden darse a cualquier hora del día, pudiendo acompañarte todo el día o dándose solo en momentos puntuales.

Para paliarlas come poquito y a menudo, no estés mucho tiempo en ayunas, y puedes ayudarte del jengibre o fármacos específicos para disminuirlas. Descansar y estar en un ambiente fresco y ventilado te ayudará. Evita los líquidos calientes y bebe agua fresca a traguitos pequeños sobre todo fuera de las comidas. Los alimentos secos y duros como el pan tostado pueden ayudar a disminuir los vómitos matutinos si los comes antes de levantarte de la cama.

Cambios en la boca

Notarás un exceso de saliva que puede aumentar la sensación de náusea e incomodarte en tu día a día. El aumento de vascularación de tu boca también contribuye a que tus encías estén más propensas al sangrado.

Muchas mujeres disminuyen su higiene dental debido a toda esta sintomatología aumentado así el riesgo de caries. Es importante que no descuides el cuidado dental y acudas al dentista si tus encías sangran a diario o tienes cualquier otra molestia en tu boca. La mayoría de los tratamientos odontológicos pueden realizarse embarazada.

Sensibilidad en el pecho

El pecho aumenta su tamaño y tensión desde los primeros días de embarazo. El aumento de los estrógenos y la progesterona hace que se preparen para lactar desde el primer día.

Estará mucho más vascularizado y sensible, el simple roce o la caída del agua en la ducha pueden molestarte. Esa sensibilidad tan extrema irá pasando. Puedes notar que tu areola y pezón crecen y se oscurecen

Evita sujetadores con aros, utiliza sujetadores que se ajusten al nuevo tamaño y que te aporten buena sujeción.

Cambios en tus genitales

El aumento de líquidos y de vascularización es tangible en todo el cuerpo,  y en tus genitales también lo percibirás. Puedes notar más inflamación de tus labios mayores y menores y un ligero cambio del color de tu vagina.

Notarás más sudor a nivel general pero la zona genital especialmente. Esto acompañado del aumento de flujo vaginal hará que la sensación de humedad continua.  Es importante que cambies tu braguita a menudo, y que tu ropa interior sea de algodón. No utilices salvaslip a diario, ya que estos disminuyen la transpiración del sudor y por tanto aumentan el riesgo de dermatitis, sudor e infecciones vaginales.

Las varices vulvares y hemorroides podrían aparecer aunque son más frecuentes en fases más avanzadas del embarazo. Evita estar mucho tiempo de pie, mantente activa y realiza ejercicio físico,  y come sano para evitar el estreñimiento que podría  favorecer la aparación de estas varices , hemorroides e incluso fisuras.

Cansancio y sueño

Este es una de las primeras cosas que puedes notar, duermes mucho más y aun así te sientes cansada. Siempre he dicho eso de “hacer un bebé cansa mucho”, y es cierto que el gasto energético en la gestación está aumentado. Las  hornonas también juegan un papel fundmental en ese aumento de la necesidad de dormir.

La única solución es descansar, dormir más, echar siestas, y sobre todo llevar una vida activa haciendo ejercicio regular, lo cual te ayudará a tener más energía en las horas que estés despierta.

Otros síntomas digestivos

Puede que tus ganas de comer disminuyan, pero también puede que aumenten y aun así  todo lo que tomes te siente mal y sientas hinchazón abdominal enseguida. Debes evitar el ayuno prolongado porque puede ser muy perjudicial en el embarazo y puede agravar todos los síntomas digestivos. Come poca cantidad y muy a menudo, lleva siempre contigo comida saludable para tomar entre horas (fruta, frutos secos)

La progesterona además de relajar tu útero va a relajar aquellos órganos donde hay musculatura lisa, como tu intestino, pudiendo causar estreñimiento y gases desde las primeras semanas, ya que este se va a mover menos y las heces tendrán menos agua.

Además va a relajar la válvula que comunica esófago y estómago, y por ello parte del contenido ácido del estómago puede subir hacia arriba sobre todo tras las comidas produciendo el incómodo ardor y reflujo.

Como ya hemos hablado come de manera saludable, comidas pequeñas y frecuentes, masticando lentamente y bebiendo bastante agua entre comidas si sientes hinchazón y sensación de llenado al tomarla en las comidas principales.

No te tumbes tras las comidas principales, mantente erguida al menos dos horas y camina a diario para aumentar tu peristaltismo intestinal.

Mareos

Tu tensión arterial bajará durante el embarazo de manera fisiológica. Esta bajada junto con las hipoglucemias que puedes sentir si no comes a menudo harán que puedas sentirte mareada en algunas ocasiones, sobre todo si te levantas de golpe de la cama o de la silla.

Es importante mantener tu tensión arterial en buenos niveles bebiendo agua, y consumiendo  frutas y verduras que tienen muchas sales minerales y te ayudarán a subir tu tensión. Deberás añadir a tus comidas sal yodada, y evitarás el exceso de cafeína y azúcares así como evitar los cambios bruscos de posición.

Congestión nasal

Los vasos sanguíneos de tu nariz también se dilatan, esto da una sensación de congestión nasal y un aumento de mucosidad en la embarazada. Si a esto le añadimos calor, los sangrados nasales pueden ser habituales.

Para evitar estos síntomas puedes poner suero fisiólogico en tus fosas nasales, ventilar y evitar ambientes secos. No utilices fármacos para la congestión nasal sin indicación médica.

TUS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS EN PRIMER TRIMESTRE

Este primer trimestre despertará ti sentimientos ambivalentes.

Puedes encontrarte muy feliz y emocionada pero a la vez toda la sintomatología física puede crear en ti una sensación de tristeza y de no estar disfrutando de tu embarazo.  Los cambios hormonales harán que te sientas en una montaña rusa de emociones. La sensibilidad emocional estará muy aumentada, y cualquier cosa puede afectarte mucho más que antes de estar embarazada.

Muchas mujeres viven con cierta ansiedad la incertidumbre por saber que todo está bien tras la primera ecografía. Todos los síntomas de los que hemos hablado previamente te están diciendo que todo está bien. Confía y escucha lo que te dice tu cuerpo, expresa tus miedos y dudas a tu matrona, ella podrá guiarte y tranquilizarte.

Comunicar a tu pareja y tu entorno tus sentimientos te ayudará a sentirte entendida, así como compartir experiencias con otras embarazadas.

A nivel de pareja es el momento para uniros y comunicar los sentimientos que vais sintiendo uno y otro. Vuestra sexualidad va a sufrir cambios desde el primer día. Tendrás más necesidad de contacto físico, caricias, y apoyo emocional. Sin embargo es muy probable que en este primer trimestre tu apetencia sexual baje y en muchos casos la de tu pareja también.

En este trimestre es habitual tener miedo a las relaciones sexuales con penetración por hacer daño al bebé. Esto no tiene ninguna base científica, ya que con la penetración el bebé no sufre ningún daño ni ningún cambio.

Aun así tendréis que ir adaptando los cambios que van sufriendo en tu cuerpo y las emociones que vais sintiendo a vuestra vida de pareja y a vuestra sexualidad.

Por otro lado es el momento de enfrentarte a un cambio de vida a nivel laboral y social. Puede que en este primer trimestre empiezas a plantearte cambios a este nivel, y que puedas sentirte estresada si todo ello está afectando a tu trabajo.

CONTROLES DE SALUD

En este primer trimestre y durante todo el embarazo deberás llevar a cabo unos controles de salud que son muy importantes para asegurar el bienestar de tu bebé y el tuyo propio. Además muchos de ellos están sujetos a fechas, y será importante que lo realices dentro del intervalo marcado.

Visitarás a tu matrona y a tu ginecólogo por primera vez. En la visita con la matrona aparte de realizar las pruebas pertinentes, te abrirán una cartilla de embarazo en la que estarán todos los datos referentes a ti, a tu bebé, y a tu embarazo. Además tu matrona te dará todas las recomendaciones necesarias para un estilo de vida saludable y un embarazo seguro, como recomendacones de alimentación, ejercicio, sexualidad, etc. (artículo)

En la visita con tu ginecólogo este realizará la primera ecografía. En todas las visitas que vayas se te realizará un control de tensión arterial, y en muchas de ellas un control de peso.

Tu médico de cabecera también será un profesional al que acudir para valorar ciertos parámetros del embarazo, así como receta los suplementos de yodo y ácido fólico indicados

Lo primero que vas a llevar a cabo es una analítica de sangre completa en la semana 10 en la cual se pedirá:

  • Grupo sanguíneo y Rh.
  • Serología en la que se verá si tienes anticuerpos a la rubeola, toxoplasmosis, VIH, sífilis, hepatitis B y C.
  • Bioquímica. Se medirá entre otros parámetros la glucosa basal ,las enzimas hepáticas, y hormona tiroidea.
  • Podrán verse tus niveles de hemoglobina, hematrocrito, plaquetas, leucocitos…
  • Cribado de cromosomopatías: se buscan dos marcadores bioquímicos la beta HCG u la Papa, ambos tienene unos niveles de referencia según las semanas de embarazo y son muy importantes a la hora de realizar screening prenatal.

En la ecografía de las 12 semanas verás a tu bebé, escucharás su corazón, y el ginecólogo realizará varias mediciones. Entre ellas la longitud cráneo raquis (CRL), que nos dirá cuánto mide tu bebé de cabeza a culete y que nos permitará datar la gestación, es decir, saber de cuantas semanas estas dependiendo de esta medida.

Otras mediciones que se realizan son la translucencia nucal (TN) o pliegue nucal, que es el espacio que hay entre la piel y la columna vertebral de tu bebé a nivel del cuello.  Buscarán el hueso nasal de tu bebé y verán el flujo sanguíneo que le llega.

Estos parámetro tienen  gran importancia en el screening combinado. En este screening se ve el riesgo de cromosomopatías que tiene tu bebé. Para ello se utiliza estos niveles hormonales de la primera analítica, los datos de la ecografía de las 12 semanas y datos sobre ti como tu edad.

Si este cribado sale alterado te ofertarán llevar a cabo una biopsia corial o amiocentesis para diagnosticar una posible cromosomopatías.

Una opción alternativa es realizar el test prenatal no invasivo. Este test es una analítica sanguínea en la que se detecta material genético del bebé en sangre de la mamá, de esa manera podremos descartar cromosomopatías, como el síndrome de Down sin hacer pruebas invasivas. Este test está financiado solo en algunas comunidades, en otras solo hay acceso a esta prueba de manera privada.

Esta información es orientativa, ya que cada comunidad autónoma o país tendrá sus protocolos de atención al embarazo y estas pruebas pueden variar ligeramente.

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