Guia de alimentación para bebes

Alimentación del Bebé: Guía para saber que debe comer

Con la llegada de un bebé nos planteamos muchas cosas que giran en torno a darle una mejor salud, su alimentación es una de ellas.

La alimentación correcta y saludable del bebé va a condicionar sus futuros hábitos, disminuirá el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, y evitará la obesidad.

Por ello es importante informarse de las diferentes opciones y métodos existentes para llevarla a cabo. En este artículo te vamos a dar unas pautas esenciales para conseguir que te bebé crezca y se desarrolle sano.

ALIMENTACIÓN EN LOS LOS PRIMEROS 6 MESES

La leche materna es el mejor alimento para el bebé. Está preparada para su sistema digestivo y va evolucionando con su crecimiento.

Es importante que ya durante el embarazo te informes sobre la lactancia materna, ya que sus inicios pueden ser complicados. Los múltiples beneficios que tiene para la salud física, mental y emocional de mamás y bebés hacen que todo el esfuerzo merezca la pena, pero la información previa es clave. (claves para tener una lactancia exitosa)

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del niño.

La lactancia materna podrá prolongarse todo el tiempo que madre e hijo decidan, no hay un límite establecido. Estas organizaciones  recomiendan amamantar un mínimo de 2 años ya que es a esta edad cuando su sistema inmune comienza a ser algo más autónomo, aunque no alcance la madurez total hasta los 7 años de vida.

Si no es posible el amamantamiento o no se desea podrá utilizarse leches de fórmula adaptada. Es importante informarse sobre la forma correcta de alimentar al bebé con biberón para evitar obesidad y favorecer el vínculo. La lactancia artificial es un recurso que está ahí y puede ser una gran ayuda cuando la lactancia materna no es posible, y debes encontrar el apoyo que mereces si te decantas por esta opción.

Sea cual sea el modo de alimentación la leche sería el único alimento necesario en estos seis primeros meses de vida. Introducir alimentos de manera precoz, agua o infusiones puede causar graves problemas.

ALIMENTACIÓN DESPUÉS DE LOS 6 MESES

A partir de los 6 meses, se irán introduciendo el resto de alimentos, siendo  hasta el año de vida la leche el alimento principal,  ya sea materna o artificial hasta el año. El resto de alimentos que vayamos incorporando serán un complemento a la leche. No deberemos eliminar tomas de leche para que el bebé coma más cantidad de alimento sólido, ya que los principales nutrientes y calorías que este necesita se los aporta la leche.

La sociedad europea de gastroenterología, hepatología y nutrición pediátricas (ESPGHAN) establece un mínimo de 17 semanas para el inicio de la alimentación complementaria, pero recomienda su inicio a los 6 meses.

Introducir de manera precoz podría causar atragantamientos y problemas gástricos y respiratorios en el bebé. Además podría influir en la absorción de algunos nutrientes y aumenta el riesgo de obesidad, eccema atópico, diabetes.

No debemos sustituir tomas de leche por comida antes del año, ya que esto podría llevarnos a consumo menor de calorías y nutrientes y a un destete precoz poco recomendado con esta edad.

A partir del año el propio niño irá dando protagonismo a la comida, irá disminuyendo las tomas, si no es así, nosotros induciremos a ello para que vaya tomando fuerza los alimentos sólidos dando las tomas de pecho tras las comidas y retirando tomas paulatinamente si fuera necesario.

ALIMENTACIÓN DE 6 A 12 MESES

El objetivo de la alimentación complementaria no solo es nutricional, si no que adquiere un significado mucho más amplio.

Con la alimentación complementaria el niño aprende hábitos, desarrolla su psicomotricidad fina, se integra culturalmente, y además adquiere nutrientes como el hierro, que es deficitario en la leche.

Por ello el ambiente de las comidas debe ser relajado y sin presión, ya que tenemos que entender este momento como un juego y un aprendizaje más. Con la tranquilidad de que la leche le aporta todo lo necesario.

Hasta que el niño coma cantidades suficientes y entienda que la comida sacia su hambre pasará tiempo, por ello de los 6 a 12 meses ofreceremos primero el pecho y después la comida.

¿Cómo empiezo?

Comenzaremos introduciendo  alimentos de uno en uno, repetiremos entre 3 y 5 días el mismo alimento sin introducir otros nuevo potencialmente alergénicos. Nunca introduzcas alimentos nuevos en  la tarde o noche y observa signos que puedan indicar una alergia. Te los explicamos más adelante.

Tu hijo al inicio apenas comerá o tomará  pequeñas cantidades, ten en cuenta que tiene que aprender y experimentar. No tengas grandes expectativas y ármate de paciencia, y sobre todo no lo presiones ni engañes para que coma. Su relación futura con la comida depende de ello.

¿Triturado o sólido?

Durante muchos años solo existía la opción de dar papillas a los bebés, hace unos años en España se popularizó la idea de que esto no tenía porqué ser así, llegó la alimentación a trocitos o Baby Lead Weaning (BLW).

El BLW se define como la la alimentación a trozos regulada por el bebé, traduciéndose literalmente con destete autorregulado por el bebé. Los alimentos se introducen sólidos desde el inicio y es el bebé quien se los lleva a la boca y decide qué y cuánto comer. Con este método los bebés aprenden desde el principio a masticar y son autónomos para comer.

La introducción tardía de los sólidos puede acarrear problemas en la gestión de los alimentos, rechazo a las comidas y atragantamientos. Por ello se planteó esta otra opción como más fisiológica y sencilla para el bebé evitando el paso por los purés.

Con las clásicas papillas damos al niño de comer, el niño abre la boca y traga el alimento directamente sin moverlo y triturarlo dentro de su boca. Con el BLW el bebé es el que lleva el alimento solo a su boca, aprende a moverlo y masticarlo y posteriormente tragarlo.

Si elegimos la opción de triturados tenemos que evitar preparados comerciales y la consistencia tipo túrmix, lo ideal es chafar con el tenedor, que el niño reconozca en su boca diferentes texturas y grumos e ir auementado consistencia poco a poco. Así facilitaremos la posterior introducción de sólidos. Esta incorporación a solidos no debe retrasarse más allá de los 9-10 meses, al año tu bebé debería comer lo que el resto de la familia evitando por supuesto aquellos alimentos con riesgo de atrangantamiento.

El método a emplear con cada niño dependerá de la opción que más tranquilidad aporte a su familia y que más se adapte a vuestra vida y costumbres. Si respetamos sus ritmos y damos alimentos saludables no tiene por qué ser mejor o peor ninguna de las dos opciones.

Muchas familias tienen miedo al atragantamiento, y este puede producirse con ambos métodos. Es importante que para prevenirlo el niño esté preparado: se mantenga sentado, haya perdido el reflejo de extrusión y tenga interés por la comida.

El hecho de tener dientes o no, tampoco debería ser un punto a tener en cuenta, ya que si damos alimentos blandos los bebés utilizan el paladar, la lengua y encías para gestionar el alimento.

En muchos casos el entender de manera errónea el objetivo de la alimentación complementaria nos lleva a querer que los bebés coman grandes cantidades, y esto no es ni necesario ni posible en niños tan pequeños.  Por ello algunos padres en su afán de que el niño coma lo fuerzan y dan purés para aumentar la cantidad de comida que ingiere el bebé. Esto puede desencadenar un destete precoz y el fin de la autorregulación del bebé.

Es importante que tengáis en cuenta a la hora de decidiros quien estará con el bebé en sus primeras comidas, si estará en casa o en la escuela infantil. El bebé debe estar en un ambiente tranquilo, y debemos darle su tiempo y respetar las cantidades que quiere comer utilicemos el método que utilicemos.

¿Cuándo empiezo?

Los 6 meses son solo una orientación, para que tu peque esté preparado para la alimentación complementaria tiene que cumplir una serie de requisitos:

  • Mantenerse sentado sin ayuda.

  • Perder el  reflejo de extrusión que hace que los niños expulsen la cuchara con la lengua (hasta que tienen suficiente discernimiento para distinguir lo que se come de lo que no, por si acaso lo escupen todo).

  • Mostrar interés por la comida de los adultos.

  • Saber mostrar hambre y saciedad con sus gestos.

¿Con que alimentos empiezo?

A partir de los seis meses se pueden introducir la mayor parte de los alimentos. Habrá algunas excepciones que deberán retrasarse más allá del año como la leche de vaca.

El orden de los alimentos no tiene importancia ni base científica, es más bien algo cultural. No tienes por qué empezar con cereales y frutas como clásicamente se ha indicado. Puedes empezar por donde quieras.

Ten en cuenta,  como ya hemos hablado anteriormente, que tu bebé comerá muy poca cantidad y además sus reservas de hierro están bajando, por eso todo lo que introduzcas debe ir orientado a cubrir esa futura carencia de hierro con alimentos que lo contengan y que favorezcan su absorción y además deberá contener grasas saludables para que su alimentación sea calórica y equilibrada. Dicho esto, repasemos por grupos de alimentos:

Leche

La leche materna o fórmula adaptada,  como hemos comentado anteriormente esta será siendo su alimento principal hasta el año de vida. Le aportará todas las calorías y nutrientes que su dieta necesita.

Cereales

Los cereales pueden introducirse a partir de los seis meses, no hay que hacer ningún tipo de diferenciación entre los cereales con gluten y sin gluten. La evidencia actual no tiene clara cuál es la mejor pauta para disminuir el riesgo de la enfermedad celiaca. Por tanto puedes introducir el gluten en pequeñas cantidades desde el inicio, no retasándola más allá del año.

Los cereales que puedes encontrar habitualmente en casa y podrás dar a tu bebé no son la típica caja de cereales hidrolizados, si no el el pan, la pasta, el arroz, la avena, maíz, quinoa, etc…

Es preferible que los introduzcas en su versión integral y no tienes por qué introducir todos. Prioriza aquellos que consumáis habitualmente en casa.

Evita los cereales en polvo comercializados para bebés. Estos preparados comerciales suelen contener azúcares, aromas, y otros elementos que les dan un sabor dulce a los que fácilmente se acostumbra el paladar de tu bebé rechazando posteriormente otros alimentos naturales y teniendo predilección por los dulces. Aunque en estas papillas ponga “sin azúcar añadido” no es realmente así. Aunque no le añadan azúcar, el cereal esta hidrolizado y eso hace que los hidratos de carbono complejos se conviertan en azúcares.

Las papillas de cereales no son necesarias, son un invento más de la industria. Puedes dar a tu bebé una sopa de cereales o un arroz con tomate adaptado a su edad y gestión del alimento.

Frutas verduras y hortalizas

Elige la fruta de temporada y no restrases su introducción por miedo a alergias, no ha mostrado evidencia de disminuirlas.

Con las verduras y hortalizas ocurre lo mismo, elige las que xonsumais en casa y sean de temporada. En este caso habrá una excepción, las verduras de hoja verde como  las espinacas y acelgas, que no podrás introducirlas hasta el año por el riesgo de metahemoglobinemia.

Legumbres

Todas las legumbres se pueden introducir desde el inicio. Ten en cuenta que la piel fermenta en el intestino y provocan gases. Si a tu bebé no le sientan bien podrías empezar con opciones como la lentejas sin piel, mucho más digestiva para tu bebé . Recuerda lavarlas y remojarlas previamente, y observa como las tolera.

Huevos

El huevo es un alimento que se pueden introducir desde los seis meses, además es muy interesante a nivel nutricional.

Hay diferentes métodos para introducirlo. Uno de ellos es separar la yema y la clara dando primero pequeñas cantidades de yema y posteriormente la clara.

Actualmente en muchas guías sobre alimentación infantil se recomienda la introducción del huevo completo, ya que darlo separado no disminuye las alergias a este alimento y la separación total de las proteínas de la yema y la clara es muy complicada, además si el bebé tiene alergia al huevo dejarás  de dárselo completo.

Carne

La carne será una fuente de hierro excepcional para tu bebé . Podrás  introducir todas las carnes excepto aquellas procedentes de la caza con munición de plomo. Estas carnes no deben consumirse hasta los seis años, ni en embarazo y lactancia.

Elige carnes magras bien cocinadas y evita embutidos, ya que las carnes procesadas tienen mucha sal y están relacionadas con el cáncer colorectal.

Pescado

Podrás introducir todos los pescados pescados azules y blancos que no tengan un alto contenido en mercurio. Evita también las cabezas de gambas y de otros crustáceos por su alto contenido en cadmio.

Frutos secos

Los frutos secos pueden introducirse desde el inicio de la alimentación complementaria, pero siempre deben estar molidos o en crema. No podrás introducir los enteros hasta que el niño sea mayor entre los tres y seis años según la guía, y sepas que gestiona bien el alimento y mastica a la perfección. Tienen un alto riesgo de atragantamiento y por ello debes extremar las precaución cuando comiencen a comerlos.

Son muy interesantes a nivel nutricional, utilízalos a diario ya que sus grasas aumentarán el contenido calórico de las comidas de tu bebé y las hará más completas.

Yogur y quesos

Se pueden introducir pequeñas cantidades de yogur natural  y queso tierno bajo en sal a partir de los 9-10 meses. No es hasta el año cuando su consumo será habitual  e introduciremos también la leche de vaca.

Alimentos superfluos

Los alimentos como la miel, el azúcar, dulces, fiambres, postres lácteos, galletas o bollería no debe introducirse nunca antes del año. No aportan nada a nivel nutricional y pueden perjudicar la salud del niño si se consumen de manera habitual. Cuanto más tarde los introduzcas mejor.

Agua

Ofrece agua en cada comida desde el inicio de la alimentación complementaria. Al principio beberá muy poca pero después se irá habituando. Se recomienda ofrecer en vaso pequeño normal. Evitar las tetinas ya que no aportan nada bueno y están impidiendo el aprendizaje correcto en vaso que tienes muchos más beneficios para su salud oral

Sal y azúcar

No debemos añadir sal a las comidas del bebé por insípida que nos parezca a los padres. Su paladar no conoce otros sabores y debemos darle a conocer los alimentos tal y como son. La sal sobrecarga el riñón del bebé y por ello no debemos añadirla a sus comidas. A partir del año podemos añadir pequeñas cantidades de sal yodada sin sobrepasar los 2g/ día.

El consumo de azúcar en los niños hace que su paladar se haga a los sabores dulces. Los alimentos con azúcares añadidos predisponen a la obesidad y a la diabetes, y además son altamente cariogénicos. Por eso la recomendación de la AEPED es nunca antes del año, a lo que hay que añadiría que lo retrases y la evites lo máximo posible.

Alimentos ricos en hierro

Las reservas del hierro del bebé serán mayores si se produjo el pinzamiento tardío del cordón umbilical. Estas reservas van disminuyendo poco a poco y a partir de los seis meses necesitamos introducir alimentos que eviten la anemia en los bebés.

Las principales fuentes de hierro de origen animal son las carnes, pescados y huevo. Entre los vegetales también encontramos los cereales integrales, legumbres, frutos secos y algunas verduras como el brócoli con un alto contenido en este nutriente.

Para que la absorción de hierro sea mayor es recomendable añadir alimentos ricos en vitamina C en la dieta como cítricos, pimiento o perejil fresco.

Alimentos con riesgo de alergia

Retrasar la oferta de este grupo de alimentos no sólo no presenta ninguna ventaja, sino que, además, en algunos estudios se encontró que probar alimentos tales como el huevo o los cacahuetes (triturados o en crema) en torno a los 6 meses, podría prevenir la aparición de alergias futuras promoviendo la tolerancia a estos alimentos.

Por tanto deben y pueden introducirse a partir de los 6 meses. Si hay antecedente de alergia familiar también se aconseja seguir esta pauta, pero debes consultar a su pediatra antes.

Los alimentos potencialmente alergénicos son:

  • Leche
  • Huevo
  • Frutos secos
  • Soja
  • Pescado y marisco
  • Frutas cítricas, plátano y frutas de pelo (melocotón y fresa)
  • Semillas (especialmente sésamo)

Los signos que produce una reacción alimentaria suelen ser cutáneos (ronchas, rojez sobre todo en la cara), gastrointestinales (vómitos y diarrea) y respiratorios.  Consulta a tu pediatra si tras la ingestión de un alimento en los siguientes 30 minutos se produce alguno de ellos.

A PARTIR DEL AÑO

La leche materna o artificial han sido su alimento principal hasta este momento, a partir del año el orden se invierte y la comida cobrará más protagonismo.

Aun así la leche materna sigue siendo un gran alimento para ellos, siendo cada vez más calórica y además protegiéndoles a nivel inmunológico. Si tu bebé toma biberón es el momento de cambiar a la leche de vaca normal, y podrá tomar hasta 500 ml al día, no más porque desplazaría otros alimentos que le aportan más vitaminas y hierro. Si tu bebé toma leche materna puedes introducir también la leche de vaca, pero no sería necesaria a nivel nutricional.

A partir del año podemos introducir pequeñas cantidades de sal yodada, y alimentos que ya la contienen como conservas o quesos.

Comerá prácticamente lo que el resto de la familia pero cuidado con:

  • Dulces y ultraprocesados. Son perjudiciales para su salud y su consumo debería evitarse y retrasarse lo máximo posible.
  • Carnes de caza y pescados grandes.
  • Exceso de sal.
  • Huevo poco cocinado.
  • Alimentos con riesgo de atragantamiento.

En torno al año se produce una disminución en la ingesta que llamamos “crisis del año”, además empiezan a rechazar ciertos alimentos que antes si comían.

La velocidad de crecimiento de los niños se ralentiza al año. Dejan de comer porque dejan temporalmente de crecer y saben que no necesitan una gran cantidad de alimentos en esta etapa. Se regulan y siguen mamando, por lo que no dejan de comer. También empiezan a ser más conscientes de lo que les gusta y lo que no, y se vuelven más selectivos.

Siguen tomando el pecho, que les aporta la mayoría de los nutrientes que necesitan. Es un error disminuir las tomas para que coman, la etapa pasará y todo volverá a la normalidad. Ten en cuenta que con el pecho o biberón también se alimentan.

Cuando vuelven a acelerar su crecimiento, entre los 15-18 meses, de nuevo muestran interés por los alimentos y comen lo que necesitan.

Esta es una fase por la que pasan elijáis el método de alimentación que elijáis, si estáis informados de ella y tenéis paciencia no causará la angustia con la que muchas familias viven este momento.

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