Guía básica de porteo

Porteo: Guía Básica

Esto que parece una moda es una forma de transportar a los niños que se ha practicado durante miles de años. Hoy día contamos con muchos avances e información que pueden hacernos disfrutar de esta práctica y beneficiarnos de ella.

¿Qué es el porteo?

El porteo es un sistema de transporte que te permite llevar a tu cargado en contacto con tu cuerpo,  sujeto por un portabebé en buena postura mientras tú tienes las manos libres.

Se puede portear desde recién nacido, sin límite de edad para su fin. Es importante que el portabebé que elijamos se adapte a la edad y desarrollo de cada bebé.

El porteo tiene múltiples beneficios, pero es importante que para obtenerlos  tanto el bebé como el porteador tengan una postura fisiológica gracias a un portabebé ergonómico.

El porteo no es una moda, es un arte ancestral. Los bebés han sido transportados de este modo por muchas madres a lo largo de nuestra historia. Además es una forma de crianza que ha llegado hasta nuestros días y que podemos encontrar en cualquier rincón del mundo.

Imagen mujer porteo

¿Por qué portear?

La necesidad de los bebés de ser llevados en brazos es parte de nuestra especie. Nuestros bebés como crías  altriciales necesitan ser llevados en brazos para poder moverse de una lado a otro, además necesitan el contacto para crecer y desarrollarse con seguridad. Sin nuestros brazos no sobreviven, al contrario que otras especies (precociales) que si pueden desplazarse y seguir a su madre a los pocos minutos del nacimiento.

Nuestros bebés nacen inmaduros, su cabecita tienen que pasar por el canal de parto y esto hace que nuestras crías nazcan antes que las de otras especies  que caminan a cuatro patas y tienen una pelvis más amplia. Sus bebés nacerán preparados para desplazarse, los nuestros necesitarán meses para hacerlo. Es por ello que hablamos de exterogestación, esta es una etapa que corresponde a los siguientes 9 meses tras el parto en la que el bebé necesita recrear al máximo las condiciones que tenía dentro del útero para poder crecer y desarrollarse. Por eso en estos primeros nueve meses de vida el bebé necesita contención, contacto,  movimiento y alimento frecuentemente. Todo esto podemos obtenerlo gracias al porteo, y encima nos dejaría las manos libres para poder seguir con nuestra vida.

Portear es cubrir las necesidades que biológicamente tiene tu bebé, y no, no le haces ningún mal. Somos una sociedad que se plantea si coger a nuestros bebés es bueno o malo, que culpabiliza a las familias que crían  a sus hijos en brazos y con respeto a sus necesidades. ¿Os imagináis a una mamá gorila dejando a su bebé solo por si se acostumbra a sus brazos?

Además con el porteo conseguimos que el desarrollo corporal de nuestros bebés sea óptimo, ya que la postura que adquieren favorece el desarrollo de sus caderas, respeta la curvatura fisiológica de su espalda, previene que su cabeza se aplane y le cubre esa necesidad de estar contenido que favorece su descanso y sueño.

Durante el posparto nos enfrentamos a lo que es un bebé realmente, esta sociedad nos ha pintado bebés que comen y duermen y no sabemos a lo que nos enfrentamos realmente. Las necesidades de un bebé son infinitas y necesita de ti las 24 horas del día. Afrontar este cambio de vida y ese cuidado puede ser mucho más fácil si puedes dar a tu bebé lo que necesita y moverte libremente gracias al porteo.

Para terminar, portear es un placer, es una gozada notar a tu bebé pegadito a ti, tranquilo y sereno. Esta debería ser suficiente razón para que portées, siguiendo simplemente lo que te dice el instinto.

Beneficios del porteo

Los beneficios de esta práctica  son numerosos tanto para la mamá como para el bebé. Hay que tener en cuenta que estamos favoreciendo el contacto continuo y la lactancia materna y eso ya de por sí trae consigo muchos beneficios.

Beneficios para el bebé:

  • Los bebés porteados están más seguros y tranquilos al estar en contacto continuado con su madre. La madre es su figura primaria de apego gracias al parto y contacto piel con piel posterior. Un bebé en contacto es un bebé tranquilo que no se siente en peligro, no segregará hormonas del estrés por estar separado de su madre y tendrá cubiertas antes sus necesidades.
  • Los bebés llevados en brazos lloran menos, como decíamos anteriormente están más tranquilos y seguros. Todas sus necesidades se cubren antes gracias a este contacto estrecho.
  • Duermen más horas y durante periodos más largos. Por la misma razón anterior añadiendo que un bebe cuando se siente seguro y además está en movimiento puede reconciliar antes el sueño, aumentando las horas de sueño y mejorando su descanso. Los bebés nerviosos o excitados concilian y mantienen el sueño peor, y esto influye en su desarrollo cerebral.
  • Mayor bienestar a nivel físico. Los bebés que son llevados en brazos regulan su temperatura, tienen menos gasto energético y tienen un ritmo cardíaco y respiratorio más estable.
  • El movimiento continuo al que es sometido un bebé durante el porteo ayuda a la maduración neuronal. Además su sistema nervioso se desarrolla de manera óptima gracias a su estado de alerta tranquila y a la cantidad de estímulos que recibe desde esa posición a la altura de su madre. Teniéndolo siempre como referente a su madre o padre conoce el mundo, y eso hace que se adapte mejor al entorno y a los cambios.
  • Menos incidencia de cólicos y regurgitaciones. La posición vertical y en flexión del bebé, el aumento de la temperatura de su abdomen y el masaje que el movimiento continuo le proporcionan favorece la expulsión de gases y que el bebé haga caca. En caso de regurgitaciones disminuye su incidencia por la posición vertical, y si nuestro bebé tiene reflujo podrá notar alivio al evitar la posición tumbado tras las tomas.
  • Favorece el desarrollo de las caderas y la espalda y previene la plagiocefalia (aplanamiento de la cabeza por presión). Los bebés que pasan menos tiempo tumbados tendrán un mejor desarrollo y menos tensiones musculares.
  • Facilita y favorece la lactancia materna. El contacto continuado aumenta la secreción de las hormonas que intervienen en la lactancia. Además al estar en contacto con el cuerpo materno tiene el pecho más accesible y a libre demanda. O como se suele decir el bebé tendrá “barra libre de teta” y por tanto hará más tomas y habrá mejor producción.
  • Mejora la respuesta al estrés y al dolor. Puedes usarlo para calmar a tu bebé en situaciones difíciles para él cómo estar enfermo o la administración de una vacuna.

Beneficios para la madre o padre:

  • Mayor autonomía y tiempo para una misma. Mientras cubres las necesidades de tu bebé podrás ejercer otras tareas gracias a tener las manos libres. En el posparto dedicar tiempo al autocuidado, tareas domésticas o atención a otros hijos es todo un reto, y gracias al porteo será más sencillo conseguirlo.
  • Mejora el establecimiento del vínculo. Llevar a tu bebé cerca favorecerá ese enamoramiento que debe surgir tras el parto o en las primeras semanas posparto. Vincularte con él hará que comprendas mejor sus necesidades y además te sientas más segura o segura en la crianza.
  • Disminuye la depresión posparto al favorecer el contacto continuo, vínculo y lactancia materna.
  • Fortalecimiento muscular y buena postura. Un porteo correcto y progresivo desde el nacimiento favorece el fortalecimiento de lumbares, cervicales y abdomen. Además  el peso del bebé se reparte y el portabebé nos hace tener una mejor postura que cargando al bebé en brazos. Es muy común pensar que no vamos a poder portear por tener algún problema de espalda, la realidad es que de este modo mantenemos una mejor higiene postural que cargando al bebé en brazos, cosa que hay que hacer necesariamente cuando cuidamos a nuestro hijo.

¿Cómo se portea de forma segura?

Antes de portear es importante que conozcas una serie de datos para llevarlo a cabo de forma correcta. El porteo tiene muchos beneficios, pero para ello hay que hacerlo de forma ergonómica ya que si no puede ser peligroso. Antes de comenzar a portear debes elegir un portabebé adecuado a su edad y madurez, y después saber cómo utilizarlo .

Cuando hablamos de postura correcta o ergonómica nos referimos a aquella en la cual:

  • El  bebé está en vertical.
  • La cadera del bebé está basculada hacia delante de manera que su periné está en contacto con tu cuerpo y no tengas que forzar la flexión de sus piernas para colocarle.
  • La espalda queda en forma de C en recién nacidos o de J cuando van sujetando su cabecita.
  • Las piernas quedan flexionadas encontrándose las rodillas más altas que el culete. Si las vemos de frente formarían una M(esto solo es posible si la cadera está basculada y el bebé va sentado en el portabebé)
  • La cabeza va sujeta, sin cubrir y su nariz y boca están libres y visibles. La altura de su cabecita debe permitirte darle un beso, sin que tu mentón choque con su frente cuando estás mirando hacia delante.
  • La barbilla del bebé debe ir separada de su pecho para asegurar que la vía aérea está permeable. Para ello es importante que el bebé vaya pegado a ti con la cabeza lateralizada con un buen ajuste.
  • El bebé va preferiblemente en vertical, sobre todo si no sois expertos porteadores.

imagen postura ranita

El portabebé debe ir correctamente ajustado y mantener al bebé en esta postura a la que suele llamarse, posición ranita.

Si no estáis seguros de estar haciéndolo correctamente es importante que consultéis a una asesora de porteo.

Además de la postura del bebé debemos fijarnos en otros puntos importantes como la forma de vestirlo. La ropa que pongas a tu peque debe ser ligera, teniendo en cuenta el calor corporal que tú le das. No debemos vestirles con ropa muy mullida(buzos) ya que no podría ajuntarse el portabebé punto por punto a su cuerpo. Los pijamas con pies no son recomendables ya que presionan los dedos de los pies al flexionar las piernas.

 ¿Qué tiene que tener un portabebé ergonómico?

Un portabebé ergonómico debe permitir portear de manera segura. Aun así es imprescindible conocer su uso, ya que podemos tener el mejor portabebé del mercado y portear de manera incorrecta.

Para que podamos considerar un portabebé ergonómico deben cumplirse los siguientes ítems:

  • Permite portear en posición ranita: piernas del bebé están abiertas ligeramente hacia los lados las rodillas más altas que sus glúteos, formando sus piernas una forma de M. La columna vertebral del bebé mantiene su forma natural de C o J y el portabebé sostiene su espalda y cabeza si es necesario.
  • El portabebé puede adaptarse al tamaño del bebé y ajustarse correctamente a su postura. Si es válido desde el nacimiento le llamamos evolutivo, ya que crece con el bebé. Si no vale desde recién nacido debe especificarlo y aconsejar qué rango de edad es el adecuado para su uso.
  • La altura del bebé es correcta para besar su cabecita sin chocarnos con el mentón en su frente. De esta manera podemos visualizar su cara y vía aérea descubierta.
  • No es rígido en la zona de la espalda respetando su curvatura natural y llega de corva a corva para que le bebé vaya sentado con su pelvis basculada.
  • Sujeta de manera suave pero firme la cabeza del bebé si aún no tienen control cefálico.
  • No permite llevar al bebe en postura incorrecta, mirando hacia delante o tumbado..
  • Es cómodo para el porteador y favorece una buena higiene postural.

¿Cómo reconocer un portabebé no ergonómico?

Existen en el mercado portabebés no ergonómicos que no cumplen estos requisitos de ergonomía y seguridad. A estos portabebés, en concreto mochilas, en los que el bebé va colgado y no sentado les llamamos en este mundillo “mochilas colgonas”:

Podrás reconocerlas porque cumplen algunos o todos estos puntos:

  • Permiten llevar al bebé mirando hacia delante o tumbado. La posición hacia adelante no es recomendable por hiperestimulación y mala postura.
  • Su panel o asiento no es lo suficientemente ancho para que el bebé se siente, por lo que va colgado de sus genitales en los que recae todo su peso.
  • Los pies del bebé se tambalean y chocan con tus muslos (sobre todo si es grande)
  • Los materiales son rígidos y suelen llevar protecciones muy aparatosas.
  • La altura a la que queda el bebé no es la correcta.
  • La cabeza del bebé no queda sujeta.
  • No se ajusta correctamente al cuerpo del bebé ni del porteador. Cuando te agachas el bebé se separa de tu cuerpo y puede replegarse y cerrar su vía aérea.
  • Tras un corto tiempo de porteo duele la espalda o el cuello.

En nuestro país puede venderse cualquier portabebé que soporte el peso del bebé, sin mirar nada más. Esto es un gran problema ya que grandes marcas que invierten mucho en marketing diseñan y comercializan estos portabebés que llegan a muchas familias y son perjudiciales para sus bebés.

Porteo frontal hip seat

¿Qué tipos de portabebés hay?

Vamos a hacer una revisión de los portabebés usados más frecuentemente para que los conozcáis y puedas decidir cuál se adapta mejor a vuestras necesidades.

Fulares

Porteo con fular

Los fulares son piezas largas de tela  que pueden ser de diferentes tipos de tejidos. Los podemos clasificar en  en fulares tejidos y fulares elásticos.

Los fulares tejidos son telas  de unos 70 cm de ancho por 3-4 m de largo, los hay de diferentes tallas según los metros que mida.

El fular es un portabebé muy versátil que permite llevar al bebé delante, a la cadera y atrás. Es apto desde el nacimiento hasta la edad que decidas, ya que no tiene un límite de kilos para su uso. La única pega de este fular es que requiere práctica y  entrenamiento para conocer los nudos y las posibilidades que brinda.

El fular elástico es una tela elástica con un ancho de 60- 70 cm y unos 5 m de largo. También permite llevar al bebé en vertical, delante, a la cadera o atrás.

Es apto desde el nacimiento pero al contrario que el fular tejido tiene un límite de peso que suele rondar los 9 kilos. La tela elástica cede y cuando el niño pesa rebota y este va bajando. Eso hará que estés incómoda si lo utilizas más allá de ese peso.

Los nudos con el fular elástico son mucho más fáciles de llevar a cabo y además pueden hacerse previamente a meter al bebé. Esto es muy práctico ya que puedes dejar el fular puesto para meter y sacar al bebé varias veces sin quitarse el fular, cosa que con el tejido es imposible si no vuelves a ajustarlo.

Son bastante económicos, suaves y cálidos. Ambos fulares son ideales para recién nacido porque se adaptan perfectamente a la posición del bebé y ajusta punto por punto a su cuerpo.

Bandolera de anillas

Porteo con bandolera

La bandolera de anillas es una tela  no elástica de unos 70 cm de ancho y unos 2 m de largo que va a cosida en un extremo a unas anillas. Con la bandolera puedes llevar a tu bebé delante, a la cadera, e incluso atrás, pero no es lo más recomendable si no eres una experta porteadora.

Es apto desde el nacimiento, al igual que el fular ya que permite un buen ajuste punto por punto por pequeño que sea el bebé. Es un portabebé fresco ideal para verano y climas cálidos.

No es el portabebé más fácil de usar, requiere práctica, pero una vez que la tienes es muy rápida de poner y quitar.

Un punto en su contra es que el peso recae sobre un solo hombro, esto no debe ser un problema cuando el bebé es muy pequeño pero cuando empieza a crecer y a pesar más puede cargarse esta zona.

En niños grandes que empiezan a caminar es un gran apoyo ya que puedes llevarla en tu bolso para esos peques que aún se cansan y demandan brazos.

Hay opciones muy económicas e incluso puede confeccionarse de manera sencilla. Es importante elegir anillas y telas con buen soporte para que la bandolera sea cómoda y segura.

Mochila ergonómica

La mochila ergonómica consta de un panel central, dos tirantes que pueden  unirse en un broche a la espalda y un cinturón ajustable. Dentro de las mochilas podemos diferenciar dos tipos:

  • Mochilas evolutivas que valen desde el nacimiento y tienen un panel ajustable que crecen con el bebé.
  • Mochilas de panel fijo que no se adaptan al bebé recién nacido y suelen recomendarse a partir de los seis meses o cuando el bebé ya se sienta.

Las mochilas son portabebés muy fáciles de utilizar para cualquiera. El cinturón y los tirantes se ajustan a la persona que portea y son acolchados para una mayor comodidad.

Permiten llevar al bebé en vertical delante y a la espalda, y algunas marcas también a la cadera.

Son portabebés muy populares por su sencillo uso, pero tienen un precio más elevado que otras opciones. Es un portabebé muy cómodo al que la mayoría de las familias suelen sacarle mucho partido.

Mei tai

El Mei tai consta de un panel de tela cuadrada del que salen dos tiras superiores que forman los tirantes y dos inferiores que forman el cinturón. Éste portabebé asiático es muy fácil de confeccionar y también de utilizar.

Permite llevar al bebé en vertical delante a la cadera y a la espalda. Son recomendables desde que el bebé se sienta y no antes porque no ajusta punto por punto. Aunque también existen opciones evolutivas que pueden adaptarse a bebés recién nacidos.

Ayuda abrazos

Dentro de este grupo tenemos portabebés como el pouch, tonga, suppori, kantan o hip seat que más que ser un portabebés son ayuda brazos para llevar al bebé sentado en la cadera. Estos portabebés no sujetan la espalda del bebé y  por  tanto sólo son adecuados para bebés que se sientan y se mantienen en esta postura perfectamente.

Son portabebés muy ligeros  (excepto el hip seat) que ocupan muy poco espacio. Se utilizan para periodos cortos ya que el peso recae sobre un solo hombro.

Camisetas de Porteo

imagen camiseta Porteo

Existen en el mercado varias camisetas que sirven para portear al bebé. Estas camisetas deben tener la característica de poder ajustarse al cuerpo del bebé. Existen camisetas que solo sirven para realizar el piel con piel ya que no se ajustan, simplemente se mete dentro de esta.

Es importante saber que estas últimas no son aptas para portear, sino un dispositivo para ayudar a realizar el piel con piel en un bebé pequeñito de pocas semanas.

Híbridos

Los híbridos son portabebés que tienen características de dos portabebés. Como por ejemplo un mei tai y una mochila o un fular con anillas para mejor ajuste.

Ya conocemos todos y ahora, ¿cuál elijo?

Para responder a esta pregunta debes plantearte varias cuestiones:

¿Qué edad y peso tiene tu bebé?

Si porteas desde recién nacido elige opciones que ajusten por puntos (fular, bandolera o mochila evolutiva desde el nacimiento). Si además el bebé es prematuro o de bajo peso elige telas que se ajusten bien y mantengan la tensión.

Si tu bebé ya se sienta podrás optar por las cómodas mochilas de panel fijo, pero recuerda que hasta este momento del desarrollo no son recomendables.

¿Qué clima hay en tu zona?

Si vives en una zona muy cálida o con veranos con temperaturas muy extremas elige portabebés más frescos como la bandolera de anillas. Si por el contrario es un clima más frío o es invierno los fulares elásticos o mochilas serán más confortables para ambos.

¿Vas a portear de manera exclusiva o alternando el carro?

Si el portabebé va a ser un complemento ten en cuenta que sea ligero y quizá quieras buscar opciones más económicas. Si porteas en exclusiva o muchas horas al día quizá necesites más de un portabebé  que se adapte a cada momento y época.

Tras plantearte todas estas cuestiones lo ideal es que probéis y veáis el portabebé antes de la compra. Una asesora de porteo podrá guiaros e instruiros en el correcto uso del mismo. (derivar a nuestras asesorías de porteo)

Bibliografía

  • E.S. López Acuña*, M.A. Salmerón Ruiz. El porteo ergonómico. Pediatría Integral. Sepeap. Volumen XVIII,número 1. Diciembre 2014
  • International Hip Dysplasia: Baby carriers, seats and other equipment (link)

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