Sintomas de embarazo

¿Cómo saber si estás embarazada? Principales Síntomas

La única forma de confirmar un embarazo es a través del test en orina, sangre o ecografía. Sin embargo, muchas mujeres notan antes ciertos síntomas que les hacen sospechar de un posible bebé en camino.

Si todavía es pronto para realizar el test o no te atreves a hacerte la prueba por diferentes motivos te doy unos tips sobre primeros síntomas de embarazo.

Ausencia de regla

El primero de todos es la ausencia de la regla. Si tus ciclos son regulares y la llevas controlada el primer día de falta ya estarás bajo la pista.

Si tus ciclos son irregulares y/o largos será más complicado tenerlo tan claro y deberás seguir observándote

La ausencia del sangrado menstrual se debe a que una vez se completa la implantación el cuerpo comienza a producir gonadotropina coriónica humana (HCG). Una hormona que ayudará al cuerpo a mantener el embarazo y evitará que los ovarios liberen óvulos maduros cada mes.

Esta hormona es la que detecta el test de embarazo, ya que la HCG está presente en la orina desde el noveno día tras la concepción.

Sangrado de implantación

Es un sangrado leve que puede darse entre 6 y 10 días después de la fecundación.  Ocurre en el momento en el que el óvulo fecundado se implanta en el endometrio y puede coincidir con el día o días en los que se tenía que producir la regla.

Muchas mujeres lo definen como un sangrado raro y dudan si será en inicio de la regla. Este  sangrado es más leve, de color marrón o rosa clarito y dura unos 3 días.  Muchas veces solo lo vemos tras limpiarnos al ir al baño y no llega a manchar la braguita.

Este sangrado puede acompañarse de una ligera molestia o sensación de calambre en la zona abdominal baja.

Aumento de la temperatura corporal

Muchas mujeres toman su temperatura basal para saber más sobre su ciclo y así concebir un embarazo más fácilmente.

La temperatura basal es la temperatura más baja que alcanza nuestro cuerpo en 24 h, para tomarla hay que hacerlo en reposo tras dormir bien antes de levantarse de la cama. La temperatura se mantiene más o menos contante desde la regla hasta 2-3 días tras la ovulación, que se produce un aumento entre 0,2 y 0,5 grados. Este aumento continúa hasta que se inicia el siguiente ciclo con la llegada de la regla en el que vuelve a producirse una disminución.

Si esta temperatura se mantiene elevada más de 10 días puede ser un signo de embarazo que podrás percibir incluso antes que la falta de regla.

Cansancio y sueño

Es uno de los síntomas más comunes del embarazo y suele aparecer desde el inicio. Es debido a un  aumento considerable de los niveles de progesterona en el organismo, los cuales pueden aumentar la sensación de cansancio o sueño constante.

En el primer y tercer trimestre el cansancio puede ser más acusado, escucha a tu cuerpo y descansa más horas al día. En la segunda mitad del embarazo es frecuente sufrir anemia, y por ello siempre que te sientas muy agotada habría que descartarla con una analítica de sangre.

Aumento de la frecuencia cardiaca

Durante la  semana 8-10 de embarazo el corazón puede bombear más rápido y fuerte debido a la necesidad de flujo sanguíneo para el feto. Es normal que a partir de esta etapa se generen palpitaciones debido a las hormonas del embarazo y posteriormente por el desplazamiento que sufre el corazón debido al aumento de tamaño del útero.

Cambios en el pecho.

Los cambios en el pecho pueden ser uno de los primeros síntomas que notes. Desde la semana 4-5 puedes notar un aumento de tamaño, tensión y sensibilidad de estos.

Cerca de la semana 12 los cambios son  más visibles, ya que el pezón y la areola empiezan a crecer y oscurecerse, y los vasos sanguíneos pueden verse más llenos y azulados bajo la piel.

Esto ocurre porque desde el primer momento en el que te quedas embarazada tu pecho se prepara para amantar a tu bebé, y por ello sufre cambios para poder producir leche.

Si estás dando el pecho a otro hijo el dolor y la sensibilidad de los pezones al darle de mamar pueden alertarte de un nuevo embarazo.

Cambios de humor

Debido al aumento de estrógenos y progesterona en el organismo, pueden producir cambios en el estado de ánimo con bastante facilidad. Estos cambios pueden ocasionar una reacción emocional más intensa de lo usual, causando sentimientos de euforia, tristeza, ansiedad, irritabilidad, entre otros.

Estarás más sensible y cualquier comentario o suceso te afectará más de lo habitual.

Micción frecuente

El aumento de la cantidad de sangre en el organismo provoca que los riñones filtren mucho más líquido de lo normal. Por ello tu vejiga suele llenarse con mayor rapidez.

Conforme el útero crezca tendremos que añadir el peso del útero sobre tu vejiga, lo que hará que tenga menor capacidad para almacenar el pipí y por tanto tengas que ir al baño muchas veces al día.

Si tu suelo pélvico está débil el peso del embarazo podrá debilitarlo más y podrás tener alguna pequeña pérdida de orina. Estas pérdidas no deberían ocurrir y por ello deberás trabajar tu suelo pélvico para frenarlas.

Hinchazón abdominal y estreñimiento

La progesterona se encarga de relajar la musculatura lisa del útero, pero también la de tu intestino. Por lo que habrá menos peristaltismo intestinal y por tanto más estreñimiento y gases.

Náuseas y vómitos

Las náuseas y los vómitos son de los síntomas más duros en un embarazo, están causados por la hormona HCG y por ello pueden darse desde el inicio.

Estos síntomas comienzan en el primer trimestre y varían desde una sensación leve de naúsea o falta de hambre, hasta vómitos que ocurren en momentos puntuales del día.

Suelen mejorar o desaparecer a partir de la semana 12, pero muchas mujeres los sufren incluso todo el embarazo.

Sensibilidad al olor y aversiones alimentarias

Los olores pueden sentirse más intensos, y lo que hasta ahora ha sido un olor familiar para ti en el embarazo puede ocasionarte rechazo y asco ( un ambientador, colonia, el olor corporal de alguien)

Puede ocurrirte también con las comidas, su olor te hará rechazar ciertos alimentos y tener aversión por ellos todo el embarazo.

Sensación de hambre disminuida o aumentada.

Tus ganas de comer en el primer trimestre pueden aumentar o disminuir. En muchas ocasiones la comida puede llegar a calmar la sensación de náusea. Es importante que comas poco y a menudo para disminuir la sensación de “vacío de estómago” y prevenir hipoglucemias.

Aumento de peso

El aumento de peso se puede comenzar a observar de forma progresiva al final del primer trimestre del embarazo. Hay embarazos en los que la falta de hambre, las náuseas, los vómitos e incluso el ardor hagan que ingieras menos calorías de las que necesitas y pierdas peso.

Otros síntomas que puedes notar mucho menos conocidos son la congestión nasal, con mocos o no y ronquidos. El aumento de sangre y líquidos en el cuerpo no solo se siente en el pecho o tobillos, puedes percibirlo también en tu nariz. En algunas ocasiones, sobre todo en épocas de calor podrás tener sangrados nasales.

Todos estos síntomas pueden presentarse al inicio del embarazo o no, pueden variar de una mujer a otra e incluso entre embarazos en la misma mujer.

Puedes hacerte un test para confirmar tu embarazo un día después de la primera falta si tus ciclos son regulares, si son irregulares y/o largos quizás tengas que repetir el test unos días después.

Lo ideal es que planifiques tu embarazo previamente y conozcas tus ciclos para saber identificarlo de manera temprana. Además es recomendable que suplementes con yodo y ácido fólico desde tres meses antes de la concepción y tener un buen estado de salud previo al embarazo, de ahí la importancia de planificarlo.

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