Síndrome de muerte súbita del lactante

El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) se produce en niños menores de un año sin una causa clara ni asociado a ninguna otra enfermedad.

Nos puede tocar a cualquiera, y aunque su incidencia cada vez es menor es un fenómeno que provoca pánico entre las familias.

Todos debemos conocer cuales son aquellos factores que protegen frente a esta muerte repentina, y también qué factores aumentan el riesgo de sufrirla.

¿Qué y cuándo se produce?

El síndrome de muerte súbita del lactante es definido como “Muerte súbita de un niño de menos de un año de edad, que ocurre aparentemente durante el sueño y que permanece sin explicación después de la realización de una minuciosa investigación post mórtem, que incluye la práctica de la autopsia, examen del lugar del fallecimiento y revisión de la historia clínica”.

Puede producirse en el primer año de vida pero sobre todo por debajo de los 6 meses, con una incidencia mayor en lactantes entre 2 y 3 meses. Es la primera causa de muerte en lactantes fuera del periodo neonatal. La causa no está clara, aunque se barajan varias hipótesis.

¿A cuántos niños les ocurre?

Las tasas varían de unos países a otros, encontrando tasas más altas en Corea o EEUU y las menores en Japón y Suecia.  La incidencia en España no está bien establecida. Hay escasa evidencia y los datos son antiguos. Se estima que entre 0.5 y 1 recién nacido de cada 1000 fallecerían en nuestro país por esta causa.

 Mortalidad InfantilMortalidad PosneonatalSMSL
Corea51,00,56
EEUU72,30,54
Alemania41,40,43
Irlanda41,10,38
Taiwán52,40,35
Australia51,30,32
Reino Unido51,60,30
Noruega31,00,30
Canadá51,30,24
Suecia31.00,23
Japón31,40,16

SMLS: Síndrome de la muerte súbita del lactante.

*Las tasas de mortalidad se expresan en número de fallecimientos por cada 1000 nacidos vivos.

El SMSL es la primera causa de muerte infantil entre el primer mes y el año de vida en los países desarrollados, suponiendo el 40-50% de todas las muertes, con un pico de casos a los 2-3 meses de edad como ya mencionamos.

Posibles causas

Hay diferentes hipótesis para explicar este terrible fenómeno.

La hipótesis del triple riesgo es aquella  según la cual la muerte se produciría cuando en un lactante (niño menor de un año) se dan de forma simultánea tres factores:

  1. Un defecto o anormalidad que hace vulnerable al bebé.
  2. Un periodo crítico del desarrollo en el que se suceden cambios en el patrón de sueño, frecuencia cardíaca y respiratoria, TA y temperatura.
  3. Factor externo estresante que haría que se desencadenara.

Otras hipótesis conducen  a factores genéticos, o alteraciones del sistema nervioso que podría ocasionar una falta de respuesta ante la asfixia; alteraciones cardíacas, infecciosas  o metabólicas.

También se barajan otras alteraciones que podrían derivarse de la postura boca abajo, la hipertermia y obstrucciones respiratorias.

Factores de riesgo para el SMSL

Factores de riesgo embarazadas

Existen una serie de factores que claramente incrementan el riesgo de sufrir síndrome de muerte súbita. Algunos de estos vienen determinados por  la naturaleza, y no podemos hacer nada para cambiarlos. Sin embargo hay otros que dependen del entorno y ambiente sobre los que sí podemos y debemos actuar.

Factores maternos:

  • Fumar embarazada y en posparto. Se considera incluso  más importante el tabaquismo durante la gestación que la exposición pasiva al nacimiento. Se encuentra además una relación directa con la intensidad del hábito, es decir a más se fume más riesgo hay.
  • Mamás muy jóvenes con edades menores de 20 años.
  • Consumo de alcohol y drogas durante el embarazo.
  • Obesidad materna.
  • Seguimiento y control del embarazo insuficiente o inadecuado. Es importante que acudas a todas tus citas médicas y te cuides.
  • Complicaciones durante el embarazo y parto. Se encontró mayor riesgo en aquellas madres en las que se había observado complicaciones como anemia, desprendimiento de placenta, parto prematuro, rotura prematura de membranas o placenta previa.

Dependientes del bebé:

  • Más riesgo en varones.
  • Raza afroamericana.
  • Bebés prematuros, de bajo peso o CIR (crecimiento intrauterino retardado)
  • Gestaciones múltiples. Que tienen mayor probabilidad de prematuridad y bajo peso.
  • Enfermedades: antecedentes de apnea, infección respiratorias o gastrointestinales.
  • Falta de vacunación.
  • Antecedentes de hermano con SMSL. Se estima una tasa de recurrencia de hasta un 2%.

Dependientes del ambiente:

  • Posición boca abajo o lateral durante el sueño.
  • Posición de silla de auto en la que disminuye la saturación de oxígeno y aumenta el reflujo gastroesofágico.
  • Dormir sobre superficie blanda, en sofás, con cojines o juguetes.
  • Dormir sobre abrigados.
  • Cubrir la cabeza del bebé.
  • Meses más fríos y húmedos.
  • Horario nocturno.
  • Ausencia de lactancia materna.
  • El colecho no seguro.

¿Qué ocurre con el colecho?

Pareja Colecho

El colecho  se ha relacionado con un aumento de la incidencia del SMSL, el libro Blanco de la muerte súbita publicado por la Asociación Española de Pediatría así lo indica.

Sin embargo, la IHAN en 2013 emitió un comunicado en el que consideraba que no existe evidencia científica sólida actualmente para condenar esta práctica. (ver enlace)

Algunos estudios en los que basan esta recomendación de evitar el colecho en algunos casos, los investigadores tienen una opinión sesgada y lo catalogan como un riesgo por sí solo, sin tener en cuenta que la mitad de los casos la muerte súbita se producen durante el sueño del bebé solo en su cuna.

Muchos de estos estudios no incluyen factores de confusión como el tabaquismo, la superficie donde se lleva a cabo el descanso, o el tipo de alimentación del lactante, y por tanto no podemos sacar conclusiones de ellos según la IHAN.

Debe informarse a las familias que decidan colechar cuál es la manera correcta de llevarlo a cabo. Debiendo tenerse en cuenta los siguientes ítems:

  • El bebé debe dormir boca arriba con la cabeza libre para poder moverla.
  • Los bebés deben dormir en colchones firmes y sin almohada. No debe haber huecos en los que se pueda atrapar.
  • No puede practicarse en sofás o sillones.
  • No debe haber juguetes, peluches, ganchos u objetos sueltos dentro de la cuna o cama.
  • La ropa de abrigo debe ser ligera de peso, sin lazos ni botones. Es importante no sobreabrigar al bebé.
  • La cabeza del bebé no debe estar tapada.
  • Los padres que comparten habitación y/o cama no deben fumar.
  • La cama puede compartirse con ambos progenitores siendo conscientes ambos en todo momento que el bebé está ahí. No deben colechar otros adultos diferentes de los progenitores o niños. El bebé debe estar entre la madre y la cuna o pared, evitar colocarlo en el centro hasta que pasen las primeras semanas.
  • No debe compartirse cama en caso de obesidad mórbida, consumo de alcohol, drogas o fármacos sedantes. Tampoco cuando esté excesivamente agotado.
  • En el caso de niños menores de 3 meses es preferible no compartir cama, podría ser recomendable la cuna adosada a la cama o los nidos dentro de la cama que protegen al bebé. También sería una buena opción para bebés prematuros o de bajo peso al nacer, ya que en ellos tampoco está indicado compartir el mismo colchón.
  • Cuando el bebé se mueva por la cama poner barreras de seguridad para evitar caídas.

Puedes ver nuestra guía de colecho en el enlace anterior.

El colecho tiene múltiples beneficios, ya que aumenta las horas y la calidad del sueño de los bebés y las familias, aumenta su seguridad y disminuye el llanto; y sobre todo es una práctica que favorece la lactancia materna a demanda durante la noche.

 La lactancia materna tiene un claro factor protector sobre la SMSL y por ello deben facilitarse a las familias todos los recursos e información disponible para favorecerla.

Folleto de UNICEF para familias que decidan compartir cama:

DESCARGAR FOLLETO

Factores protectores

Imagen de bebe lactando

De todos los factores de riesgo mencionados anteriormente para el SMSL hay algunos de ellos que son claramente modificables y que son sobre los que tenemos que hacer hincapié para que todas las familias los conozcan y eviten.

Los hábitos tóxicos, especialmente el tabaquismo que es que más extendido y normalizado está entre los padres y madres de nuestro país, debe atajarse desde el embarazo.

Es importante conocer que también existen unos factores claros que protegen frente a la muerte súbita. Estos deben ser conocidos por todas las familias.

  1. Lactancia materna. Protege de manera independiente a otros factores, es decir, protege aunque hay factores de riesgo como una madre fumadora. Se estima que los bebés amamantados tienen la mitad de riesgo que los bebés que se alimentan con leche de fórmula. Si el bebé es amamantado de manera exclusiva la protección es mayo que si es mixta.
  2. Compartir habitación con los padres es un claro factor protector. Además de evitar más fácil y rápido que el niño esté boca abajo al tenerlo cerca, favorece y aumenta las tasas de lactancia materna. Como ya sabemos es el factor protector más fuerte contra el SMSL
  3. Uso del chupete durante el sueño sin que interfiera en el establecimiento de la lactancia. En caso de lactancia artificial es importante introducirlo desde el inicio para que el bebé lo use durante el sueño. En caso de lactancia materna si se decide introducir no debe hacerse antes de las 6 semanas de vida, que es cuando consideramos que la lactancia está establecida.
  4. Ventilar y tener una temperatura adecuada en la habitación. Este es un buen hábito para conseguir que el entorno durante el sueño sea más seguro. Evitar sobrecalentamiento y disminuir riesgos en bebés que por ejemplo duermen con un progenitor fumador.
  5. Vacunar a tu bebé. Está demostrado que la vacunación disminuye hasta un 50% la probabilidad de sufrir muerte súbita.

Prevención llevada a la práctica. ¿Qué hago en casa con mi bebé?

Bebe durmiendo

Si ya has leído todo el texto anterior tendrás muy claro qué factores hay que evitar, y cuales favorecer.

Es importante que no te obsesiones con este tema, las tasas son cada vez más bajas y más aún en bebés que viven en un entorno seguro. No te dejes embaucar por productos que prometen disminuir la muerte súbita, ya que ningún artilugio ha demostrado ser eficaz por sí mismo.

Lo que sí debes evitar son todas aquellas cosas que hacen que el sueño no sea seguro, y favorecer todo aquello que protege a tu hijo. Evita:

  • Cojines antivuelco que dejan al bebé inmovilizado. Si el bebé se gira sobre ellos puede asfixiarse.
  • Muñecos blandos para dar al bebé mientras duerme.
  • Pasear o tener al bebé largos tiempos en el grupo 0 o sillita del coche por su postura curvada.
  • Sobreabrigar al bebé, tanto despierto como dormido. Para salir de casa es importante que vayan abrigados pero hay que evitar que sea en exceso y desabrigar al entrar a espacios cerrados.
  • Ropa de cama muy pesada o mullida. Podrían usarse sacos para dormir o mantitas para el bebé ligeras que no cubran su cabeza.
  • No fiarse de los vigilabebés o monitores para el sueño nocturno en menores de 6 meses, es importante tenerle cerca para supervisar su sueño y poder detectar problemas.
  • Las cuñas antireflujo pueden ayudar a que el bebé regurgite menos pero es necesario poner al bebé en contacto con los pies de la cama para que no se escurra y quede tapado totalmente.
  • La postura de lado no se considera segura para el sueño nocturno. Ponle a dormir SIEMPRE en postura boca arriba, es la que ha demostrado disminuir las tasas de muerte súbita.

 Ante cualquier duda o preocupación consulta a tu pediatra, no te quedes con miedos e inseguridades sin resolver. Y recuerda que la prevención de la muerte súbita empieza ya durante el embarazo.

Bibliografía

  1. Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre lactancia materna. Guía de Práctica Clínica sobre lactancia materna. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco-OSTEBA, 2017. Guías de Práctica Clínica en el SNS.
  2. Grupo de Trabajo para el Estudio y Prevención de la Muerte Súbita Infantil de la Asociación Española de Pediatría. Libro Blanco de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Ed. Ergon. 2013. 3ªedicion.
  3. Grupo de Trabajo para el Estudio de la Muerte Súbita Infantil de la AEP. Comité de Lactancia Materna de la AEP. Colecho, síndrome de muerte súbita del lactante y Lactancia Materna. Recomendaciones actuales de consenso. Asociación Española de Pediatría. 2014.
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  5. Landa Rivera L, Paricio Talayero JM, Lasarte Velillas JJ, Hernández Aguilar MT. Comunicado de IHAN-España sobre la práctica del colecho y el amamantamiento.
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  7. Martínez Rubio A. Durmiendo en la habitación de los padres o no.
  8. Pallás Alonso CR. Revisora. Perlinfad · las perlas de PrevInfad [blog en Internet]. Guía sobre el colecho y la lactancia maternal. [1– diciembre – 2009] [citado DD-MM-AAAA]. 

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